La obra de Rosemarie Trockel (Schwerte, 1952) es pura heterodoxia. La polifacética artista alemana lleva más de tres décadas explorando todas las posibilidades creativas sin acomodarse a ningún patrón estético, escuela o ismo. Fruto de esta solitaria aventura es una de las obras más singulares e inclasificables del arte europeo del último medio siglo. Una compleja singladura que el museo Reina Sofía recorre ahora en la exposición 'Un cosmos'. Reúne casi centenar y medio de las heteróclitas piezas de Trockel confrontadas a otro medio centenar largo de obras un puñado de artistas excéntricos de muy distintas épocas e intereses pero tan solitarios y raros como ella. Creadores singulares, 'outsiders' de ayer y de hoy, elegidos por Trockel en función de la afinidad y la sintonía emocional que evidencian las propias piezas.
Espíritus afines
El título que ha dado a esta gran retrospectiva lo toma Torckel del ensayo que el gran naturalista Alexander von Humboldt (1769-1859) dedicó al descubrimiento de América y que tituló 'Kosmos'. "Al atribuir Humboldt el mérito del descubrimiento a Colón, se fundamenta en el argumento del progreso, como resultado del conocimiento acumulado" se justifica Trockel.